Nada dura eternamente, siempre llega un momento en el que
debemos decir adiós al mundo que conocemos, adiós a todo lo que dábamos por
sentado, adiós a aquellos que creíamos que nunca nos abandonarían, y cuando
estos cambios se producen por fin, cuando lo conocido se ha ido y lo
desconocido ha ocupado su lugar, lo único que podemos hacer es decir: hola y
bienvenidos.
miércoles, 27 de febrero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Yo tampoco sé quererme sin ti
“Si somos sinceros, el amor no
es más que el hecho de quererse más a uno mismo, a través de otra persona. Así
que si algún día vuelves a venir a quererte conmigo, que sepas que te sigo esperando,
porque yo tampoco sé quererme sin ti.”
Ernesto Pérez Vallejo
miércoles, 9 de enero de 2013
Algo especial
Debes saber que nuestra historia no es de esas que se cuentan rápido y
con palabras bonitas. Que nunca hemos pretendido ser perfectos y lo nuestro no
ha sido precisamente fácil, pero también sabes, tan bien como lo sé yo, que hay
instantes que no se pueden comprender si no los has vivido. Hay sentimientos
más grandes de lo que podemos entender y personas que te marcan más allá de lo
que imaginabas en un principio, por eso sé que tienes que ser tú. Porque sé que
esto es algo especial, que no hay palabras para describirlo ni mucho menos
explicarlo.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Te quiero más de lo que puedo expresar...
(...) Desafortunadamente ya
no soy buena para nada, y todo el mundo ha usurpado mi lugar en esta pinche vida (...)
Te quiero más de lo que puedo expresar...
Frida
Kahlo
lunes, 26 de noviembre de 2012
Perdiste tu muchosidad
Su mirada cambió y fue a arrodillarse junto a ella.
- “No eres la misma que solías ser. Solías ser mucho más muchosa. Perdiste tu muchosidad”.
- “No eres la misma que solías ser. Solías ser mucho más muchosa. Perdiste tu muchosidad”.
- “¿Mi muchosidad?”
Y le señaló el corazón.
- “Ahí adentro. Falta algo”.
- “Ahí adentro. Falta algo”.
lunes, 29 de octubre de 2012
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos
Si por
un momento Dios se olvidará de que soy una marioneta de trapo y me regalara un
trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva
pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino
por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto
que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los
demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía cuando los
demás hablan y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de
vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no
solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría
con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas de un poema de Benedetti, una canción
de Serrat sería la serenata. Regaría con mis lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos…
Dios mío si yo tuviera un trozo de
vida… no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la
quiero. Convencería a cada hombre o mujer de que son mis favoritos y viviría
enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar
que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan
de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese
a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino
con el olvido.
Tantas
cosas he aprendido de ustedes, los hombres… he aprendido que todo el mundo
quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad
está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién
nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo
tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a
mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las
cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de
servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré
muriendo.
Siempre
di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy es la última vez que te
voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el
guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir
por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte
más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada
una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si
supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría TE QUIERO y
no asumiría tontamente que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos
da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es
todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te
olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser
la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya
que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste
tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para
concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído
lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles
lo
siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que
conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos
secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus
amigos cuánto te importan.
Gabriel García Márquez
lunes, 15 de octubre de 2012
Amaneceres despiertos
El amor no se elige, te elige… Un día te das cuenta que no soportas vivir sin ella, que cuando estás con ella piensas que dentro de un rato ella se irá y la besas con tanta pasión como si ese beso fuese a parar el tiempo o a darte más minutos con ella. El amor ya te escogió y tú tienes que dejarte llevar. Luego se acaba y cuando pierdes el miedo vuelve a empezar…
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