viernes, 28 de enero de 2011

Y estar a tres metros sobre el cielo

-¿Está bien el libro de los amores imposibles?
-Inevitables.
-¿Inevitables?
-¿Sabes lo que quiere decir a tres metros sobre el cielo? Pues es como estar en el cielo, pero más arriba. Mucho mejor que bien y con la persona que quieres. No voy a acosarte más ni a decirte más veces que te quiero. Pero me gusta quererte, disfruto viéndote e imaginando conversaciones y paseos que no han sucedido. Y estar a tres metros sobre el cielo. Y eso me basta, me gusta. Dejémoslo en manos de la suerte.
-Llevas semanas persiguiéndome y ahora dices que los dejas en manos de la suerte.
-Sabes esos bombos enormes de la lotería. Imagínate que llenamos uno con un millón de bolas con los nombres de todos los hombres del mundo, ¿vale? Pues estoy segura que si metiera la mano en ese bombo, sacaría tu nombre.
 
Aunque me empeñara en buscar otro. Aunque metiera nombres repetidos para hacer trampa, sacaría el tuyo. Y eso es lo que yo entiendo por suerte.

jueves, 27 de enero de 2011

Amores inevitables

- Son libros ¿eh? no muerden...
- ¿De qué van?
- De amores imposibles, improbables, pero... que acaban siendo inevitables.
- Mira... esta mañana he visto como mataban a un hombre a sangre fría delante de mí, y te juro que esta noche ha sido mucho peor.... Yo no quiero pasear en familia, ni quiero comerme el pavo contigo delante en Nochebuena, no quiero formalizar esto porque esto no es normal, ni lo va ser nunca.
- Yo también lo creo, pero solo quería que lo dijeras tú... que lo nuestro es inevitable... jajaja joder! se me ve en la cara a 2000km que estoy enamorada de ti... Ella lo ha visto, y sabe, aunque no me lo ha dicho, que no lo puedo evitar, porque se trata de mi historia... Igual que yo sé que ella es sólo una etapa, un capítulo en la tuya y que pasará, porque todo pasa, pero lo mío no...
- Hasta mañana... 



Las historias tienen dueño, son de su protagonista, o protagonistas, solo ellos deciden como continuará en el próximo capítulo, que sucederá o dejará de suceder. Los capítulos serán más o menos amplios dependiendo de lo que ellos mismos se impliquen para intentar conseguir que nadie más opine, sin que se les encomiende la misión, sobre que hacer o como hacer, porque si esto ocurre es cuando la historia comienza a perder ese encanto.
Si algún fenómeno externo influyese en el desarrollo de esta, puede que el argumento se convierta en aburrido o, que por el contrario, se llene de fuerza y emoción y se convierta en la historia más maravillosa del mundo.

Yo quiero seguir llenando mi/nuestra historia, sea del tipo que sea, de capítulos interminables.

martes, 25 de enero de 2011

Fuera de aquí!!

... Ni me miró, cuando me dijo adiós. Se le notaba que estaba asustada por cómo temblaba su voz.
Cuando se fue, juró nunca más volver. Pero volvía porque sabía que yo estaría otra vez.

... Y que la sombra de algo tan prohibido me sigue teniendo prisionera y viva pendiente de ti, pendiente de ti. 
Porque la luna alumbra cada noche mi ventana oscura, vivo sola y pobre pendiente de ti, pendiente de ti.

... No quiero verte, prefiero olvidarte, quiero perderte de vista y dejarte fuera de aquí!!

miércoles, 19 de enero de 2011

Imposible o improbable

La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder; y define improbable como algo inverosímil que no se funde en una razón prudente.
Puestos a escoger a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo supongo.
La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica.
Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió.
Un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió.
Que los Varón Rojo volvían a tocar juntos era improbable, pero también sucedió.
Nadal desbancando del número uno a Federer.
Una periodista convertida en princesa.
El 12-1 contra Malta.
El amor, las relaciones, los sentimientos… no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles sino de amores improbables, porque lo improbable es por definición probable. Lo que es casi seguro que no pase es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase vale la pena intentarlo.

martes, 18 de enero de 2011

Chico fabuloso

Voy a hacer el viaje más largo en estos días a pie para encontrar al chico fabuloso de mi vida y tú grabas el mar desde el tren con la cámara del móvil. Soy yo quién te espera con sugus de colores en el andén.

Vamos a inundar la parte de atrás con tanto amor y qué si nuestros besos lentos son de foto y somos tan pastel. El metro hasta arriba, tú y yo compartimos cascos, cantamos a pleno pulmón. Empieza nuestra noche de baile en cada vagón.

Perdamos otra vez el autobús.
...Mi lado favorito de la cama eres tú...

Vamos a hacer el viaje más largo en nuestra vida, lo sé, para encontrarnos chico fabuloso.

miércoles, 12 de enero de 2011

Creo que nunca ha sido complicado hacerme feliz


Creo que nunca ha sido complicado hacerme feliz. Si me conoces bien, sabrás que soy patéticamente sencilla y previsible. No necesito rosas, ni bombones, ni dedicatorias de canciones en la radio, ni aviones que escriban mi nombre en el cielo. No pido milagros, porque nunca he visto ninguno. Las sorpresas, cuanto más pequeñas, más bonitas me parecen. Y me vale casi todo, siempre que sea hecho con amor. Todos los detalles son buenos. Abrazos, sonrisas, besos de esquimal, notas escritas en una servilleta, una visita inesperada, un regalo personal, una flor del parque, una foto de tu infancia, un mensaje de madrugada, palabras simples pero sinceras. Eso sí, necesito que todo ello sea incondicional. Solos o rodeados de gente. Aquí y allí. Ayer y hoy. Y tener la certeza de que si mañana estamos en el fin del mundo, seguirá siendo así. Esa es mi forma de querer y, por lo tanto, es la única forma de sentirme querida.

martes, 11 de enero de 2011

Cada minuto es una oportunidad para seguir cambiando



Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. 
Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta de que la vida les está pasando factura.
Otras pueden ver lo que estaba ahí desde el principio... 
Y luego están esas personas, aquellas que huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismos.