domingo, 30 de septiembre de 2012
viernes, 28 de septiembre de 2012
Dime lo que quieres y lo seré por ti
- Puedo ser divertido si quieres, o pensativo,
listo o supersticioso, valiente, incluso bailarín. Puedo ser lo que tú quieras.
Dime lo que quieres y lo seré por ti.
- Eres tonto.
- Lo podría ser.
jueves, 20 de septiembre de 2012
¿A dónde me llevarás hoy?
Soñaba y soñaba cada noche con él. Se colaba en sus sueños sin
su permiso, y eso era algo que no soportaba. No lo soportaba porque al
despertar se daba cuenta de lo irreal que había sido todo, entonces su corazón
volvía a hacerse añicos otra vez, pero en el fondo estaba deseando que llegara
la hora de irse a dormir; se abrazaba a su almohada, y en silencio preguntaba:
"¿A dónde me llevarás hoy?" Y así dormía tranquila, sonriendo, hasta
que el calor de los primeros rayos de sol se colaban por su ventana,
despertándola... Y entonces era cuando volvía a odiarle...
lunes, 17 de septiembre de 2012
¿Por qué tú?
¿Por qué tú?
No encuentro respuesta clara.
No me enamoré de ti por tu cara
bonita. Ni por tus dulces besos.
No me enamoré de ti por tu risa, ni por tu cuerpo.
Me enamore de ti, simplemente porque sí.
Porque al mirar profundamente en tus ojos, supe que nos pertenecíamos. Porque estando contigo todo es diferente el tiempo se detiene y nada importa sólo tú.
Porque al mirar profundamente en tus ojos, supe que nos pertenecíamos. Porque estando contigo todo es diferente el tiempo se detiene y nada importa sólo tú.
No tengo que darte mil razones para decirte que eres tú. Eres tú quien supo entrar en mi corazón, y mi corazón quien no te dejará salir.
jueves, 13 de septiembre de 2012
El equilibrio es imposible
Si cada vez que vienes me convences, me abrazas y me hablas de los dos. Y yo siento que no voy, que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos. No te diré que no...
Yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo...
Yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo...
lunes, 20 de agosto de 2012
domingo, 12 de agosto de 2012
La tregua
"Estábamos sentados junto a la mesa. No hacíamos nada, ni
siquiera hablábamos. Estábamos tristes, pero era una tristeza dulce, casi una
paz. Ella me estaba mirando y de pronto movió los labios para decir dos
palabras. Dijo ‘te quiero’. Entonces me di cuenta que era la primera vez que me
lo decía. Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la
que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero era casi asfixiante,
insoportable. Ahí en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma,
hecha un ovillo. ‘Hasta ahora no te lo había dicho’, murmuró, ‘no porque no te
quisiera, sino porque ignoraba porque te quería. Ahora lo sé’. Pude respirar.
Siempre puedo respirar cuando alguien explica las cosas. El deleite frente al
misterio, el goce frente a lo inesperado, son sensaciones que a veces mis
módicas fuerzas no soportan. Menos mal que alguien explica siempre las cosas.
‘Ahora lo sé. No te quiero por tu cara, ni por tus años, ni por tus palabras,
ni por tus intenciones. Te quiero porque estás hecho de buena madera’. Nadie me
había dedicado jamás un juicio tan conmovedor, tan sencillo, tan vivificante.
Quiero creer que es cierto, quiero creer que estoy hecho de buena madera. Quizá
ese momento haya sido excepcional, pero de todos modos me sentí vivir. Esa
opresión en el pecho significa vivir."
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