lunes, 26 de noviembre de 2012

Perdiste tu muchosidad


Su mirada cambió y fue a arrodillarse junto a ella.
“No eres la misma que solías ser. Solías ser mucho más muchosa. Perdiste tu muchosidad”.
- “¿Mi muchosidad?”
Y le señaló el corazón. 
- “Ahí adentro. Falta algo”.

lunes, 29 de octubre de 2012

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos


Si por un momento Dios se olvidará de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más. Entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía cuando los demás hablan y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas de un poema de Benedetti, una canción de Serrat sería la serenata. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el  encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la quiero. Convencería a cada hombre o mujer de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… he aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy es  la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría TE QUIERO y no asumiría tontamente que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuánto te importan.


Gabriel García Márquez 

lunes, 15 de octubre de 2012

Amaneceres despiertos


El amor no se elige, te elige… Un día te das cuenta que no soportas vivir sin ella, que cuando estás con ella piensas que dentro de un rato ella se irá y la besas con tanta pasión como si ese beso fuese a parar el tiempo o a darte más minutos con ella. El amor ya te escogió y tú tienes que dejarte llevar. Luego se acaba y cuando pierdes el miedo vuelve a empezar…

domingo, 30 de septiembre de 2012

I have daydreams of another so romantic you'll discover


Perdóname, no pretendía despertarte. Sólo llamaba para recordarte que mañana es primavera. ¿Era necesario echar mano del teléfono para decírtelo un domingo a las 2:00 A.M? Sé que no (soy perfectamente consciente de ello), pero oír tu risa adormilada ha sido suficiente para mí. Cuando nos volvamos a ver me preguntarás si lo soñaste o si fue de verdad, y entonces la que se reirá soy yo. Claro que fue de verdad, te llamé solamente para recordarte un dato tan estúpido e irrelevante. Quizás sólo era una manera de hacérmelo creer a mí misma. Que tan sólo nos quedan dos días para reunirnos. Para que vuelvas a empaquetar cajas, para oír el ruido de las ruedas de tu maleta contra el suelo, el de la puerta de casa al abrirse. Sé que a la mayoría de la gente le da igual, y es normal. ¿Qué tendrá de importante? ¿El cambio de clima? ¿La nueva ropa que llena las tiendas? ¿Qué vuelven a salir las flores? El 21 de marzo es sólo un día más a tachar en el calendario, tan pronto como llegue se irá. Pero para mí es mucho más. Significa que podrás dejarte caer en mi sofá, que te oiré maldecir por lo bajo cada vez que te despierte diciéndote que me tengo que ir a trabajar, que seré la culpable de esa sonrisa de satisfacción que se dibuja en tu cara cuando hago el café por las mañanas. Que mi pan de cada día serán tus abrazos por la espalda y que la cama no estará tan fría. Que me dormiré al compás de tu respiración y tu voz mientras me cuentas lo que has hecho durante el día (ya habría querido el rey Shahriar…) Me despertaré viéndote hacerle competencia al Sol. Creí necesario el llamarte, estoy de celebración. Estoy deseando tachar ese día en mi calendario y he de confesar que no tengo nada que envidiarles a las flores, porque tú también volverás. A mi casa, a mi sofá, a mis mañanas, a ser mi pan de cada día. A mí.


viernes, 28 de septiembre de 2012

Dime lo que quieres y lo seré por ti



- Puedo ser divertido si quieres, o pensativo, listo o supersticioso, valiente, incluso bailarín. Puedo ser lo que tú quieras. Dime lo que quieres y lo seré por ti.
- Eres tonto.
- Lo podría ser.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿A dónde me llevarás hoy?


Soñaba y soñaba cada noche con él. Se colaba en sus sueños sin su permiso, y eso era algo que no soportaba. No lo soportaba porque al despertar se daba cuenta de lo irreal que había sido todo, entonces su corazón volvía a hacerse añicos otra vez, pero en el fondo estaba deseando que llegara la hora de irse a dormir; se abrazaba a su almohada, y en silencio preguntaba: "¿A dónde me llevarás hoy?" Y así dormía tranquila, sonriendo, hasta que el calor de los primeros rayos de sol se colaban por su ventana, despertándola... Y entonces era cuando volvía a odiarle...

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Por qué tú?


¿Por qué tú?
No encuentro respuesta clara. 
No me enamoré de ti por tu cara bonita. Ni por tus dulces besos. No me enamoré de ti por tu risa, ni por tu cuerpo. 
Me enamore de ti, simplemente porque sí. 
Porque al mirar profundamente en tus ojos, supe que nos pertenecíamos. Porque estando contigo todo es diferente el tiempo se detiene y nada importa sólo tú.
No tengo que darte mil razones para decirte que eres tú. Eres tú quien supo entrar en mi corazón, y mi corazón quien no te dejará salir.