domingo, 13 de marzo de 2011

Te quiero, ya nos veremos...


...He dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real, y si en algún lugar en un futuro lejano nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría y recordaré como pasamos el verano bajo los árboles, aprendiendo el uno del otro y creciendo en el amor. El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma, y nos hace aspirar a más, nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente, eso es lo que tú me has dado y lo que yo esperaba darte siempre...

Te quiero, ya nos veremos...

sábado, 12 de marzo de 2011

Volverá


Te miro en el tiempo y siento que tú
eres lo que quiero 
mi niño,
mi sueño todo eso que no tengo

y que sigo sintiendo hoy por ti.

viernes, 11 de marzo de 2011

Algo tan sencillo como hacerte feliz

“Una vez le preguntaron a Lewis Hine, un fotógrafo de guerra, porqué había elegido esa profesión. Él contestó que si pudiese contar con palabras todo lo que veía no necesitaría cargar todo el día con una cámara de fotos. Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror y de heroísmo estaban más allá de las palabras.
Yo también lo creo, hay cosas que no podemos explicar con simples palabras. Cosas como seguir vivos, sentimientos como el amor y el compromiso o sensaciones como volver a abrazar a un amigo. Quizás por eso nuestra vida se compone de imágenes, momentos congelados en el tiempo para siempre, de decisiones que cambian sin remedio el rumbo de las cosas, de fotografías fijas guardadas en la memoria que nos recuerdan cada segundo lo hermoso que es vivir.”

lunes, 7 de marzo de 2011

(Co)razones


No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas... Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da. Pero además lo he visto serio ser el mismo, y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
Por eso, eso que me cuentas de que míralo cómo bebe las cervezas y cómo se revuelve sobre las baldosas, y qué fácil parece a veces enamorarse… Todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir viva -y a la mierda con la autodestrucción-, todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas. No sabes lo que es despertarte y que él se retuerza y bostece, luego te abrace, y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla. Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada… que hace tiempo que escribo los míos. Que yo también lo veo. Que cuando él cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo. Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro y formato gemido y en formato secreto. Que me sé sus cicatrices y el sitio que le tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría, y me sé lo de sus rodillas y la forma que rozar las cuerdas de una guitarra.
Que yo también he memorizado su número de teléfono pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. Que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él, rendido a ese puto milagro que supone que exista. Que lo he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos, y lo he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino, y lo he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo. Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo", y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas, y solo los sueños pueden posarse sobre las nueve letras de su nombre.
Que te entiendo. Que yo escribo sobre lo mismo. Sobre el mismo. Qué razones tenemos todos. Pero yo muchas más que vosotros.

martes, 1 de marzo de 2011

Quien ríe último, ríe mejor


Qué le has dicho a tus amigos, qué me ganaste?
Que como estoy loca por ti… te volviste a reír?
Venga niñato... No me hagas reír!
Deja de jugar que ya no tenemos 15 años. Que ahora crees que estás acompañado pero algún día se irá y tú querrás volver como en el pasado. Y te darás cuenta de lo capullo que fuiste y de lo que perdiste...
Y yo... qué haré? Reírme? …Que va.
Podría hacerlo pero no soy tan mala como tú. Podría también hacer… volver a seguirte?
Que va, me he dado cuenta del tiempo que perdí, de lo que soy, de lo que tengo y de lo que valgo… Y también de que a mi si me pueden querer para toda la vida, cosa que a ti ya nunca te pasará, porque la que te quiso para toda la vida ha abierto sus alas y ha volado... y ya nunca volverá.
Que triste mi niño, que triste mi amor... Pero como dicen siempre…

QUIEN RÍE ÚLTIMO, RÍE MEJOR

sábado, 26 de febrero de 2011

Si he de amarte desde lejos, quiero hacerlo hasta el final


Tal vez este sea el peor error que nunca haya cometido, hacerme dependiente, dependiente de ti. No es que no quiera olvidarte, es que no puedo. Y quizás yo no sea lo que tú necesites, no sé, realmente no se qué es lo que quieres; pero ten algo claro: SIEMPRE me tendrás. Soy tu plus, tu complemento, tu amiga... O como prefieras llamarlo... Pero estoy aquí a tu lado, después de todo. Tal vez no merezcas que lo de todo por ti, que te quiera como te quiero... pero es inevitable. ¿Y sabes algo? No me arrepiento de nada.
¿He pisado mi orgullo? si. ¿He roto promesas? Todas... Pero mayor ha sido la recompensa, esta recompensa, mi recompensa... Nuestra recompensa. Todas nuestras conversaciones por la mañana, por la tarde y por la noche, nuestras risas, nuestros abrazos, nuestros momentos... Dime tú si esto no vale la pena, yo digo que si, y por ello, lo apuesto todo.

jueves, 24 de febrero de 2011

Rosas


Desde el momento en el que te conocí, resumiendo con prisas tiempo de silencio, te juro que a nadie le he vuelto a decir que tenemos el récord del mundo en querernos.

Por eso esperaba con la carita empapada a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí, porque ya sabes que me encantan esas cosas que no importa si es muy tonto, soy así. Y aún me parece mentira que se escape mi vida imaginando que vuelves a pasarte por aquí, donde los viernes cada tarde, como siempre, la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."

Escapando una noche de un bostezo de sol me pediste que te diera un beso. Con lo baratos que salen mi amor, qué te cuesta callarme con uno de esos. Pasaron seis meses y me dijiste adiós, un placer coincidir en esta vida. Allí me quedé, en una mano el corazón, y en la otra excusas que ni tú entendías.

Y es que empiezo a pensar que el amor verdadero es tan sólo el primero. Y es que empiezo a sospechar que los demás son sólo para olvidar...